jueves, 21 de mayo de 2009

¡¡A por otro!!


El nombre tenía una doble lectura, por un lado íbamos a por otro, a por otro primero, y aprovechamos el boom de aquella feria con el muñequito aquel que nos rifaban en todas las tómbolas al grito de: ¡A por otro perrito piloto! El grupo se mantuvo respecto al año anterior, así como el autor, que continuó con nosotros. Para la puesta en escena, mi padre fabricó una especie de tómbola de donde salíamos nosotros en la presentación, la realizó en el garaje de Pepe Coronado, el padre de Carlos Coronado, conocido periodista de la televisión local. El concurso se celebró por primera vez en el salón de actos del instituto 7 Colinas que contaba con un aforo inferior al del Revellín, (por lo que ya empezamos a tener problemas con la venta de las entradas), pero que tenia una acústica mucho mejor que el otro, por lo que el concurso ganó en calidad y el lucimiento de los grupos era mayor, lo que hizo que mi chirigota mostrara sus carencias en afinación al no llevar guitarras. La chirigota que sacaba Pacorro,”Toi chirigotero”, estaba mucho mas trabajada en ese aspecto, así que se llevó el gato al agua. Por primera vez lloré en un concurso de carnaval, los consejos de mi padre sirvieron de poco, y nos tomamos bastante mal la derrota. Mientras consolaba a los niños, nos aconsejaba que diésemos la enhorabuena al grupo ganador, pero la verdad que no recuerdo si alguno de nosotros lo hizo. Pronto nos olvidamos del palo recibido y disfrutamos igual de lo que restaba de carnaval. No olvidaré el bofetón que recibí por algo que a día de hoy hago a menudo. Durante el festival de mi barrio, igual que se hace ahora, en el salón de detrás del escenario se ponían bebidas para las agrupaciones participantes. El Verdura y yo, no tuvimos otra ocurrencia que echarnos un vaso de whisky de una de las botellas que había sobre la mesa, alguien alertó a mi padre de lo que estábamos haciendo y ni corto no perezoso me arreó un mamporro que me quitó el puntillo al instante. Debo decir que unos minutos después, tras darnos la charla correspondiente nos dio 200 pesetas a cada uno, con las que compramos un par de Coca-Colas, de ese modo podíamos camuflar y darle color al contenido de los vasos. Pronto terminó ese carnaval de 1990, en el que conocimos el sabor amargo de la derrota, que por supuesto, no me gustó tanto como el del Whisky con coca cola.

martes, 19 de mayo de 2009

Caballitos sin montura

De nuevo un nombre y un tipo demasiado comparsista para sacarlo en chirigota, pero bueno, así se salió, de caballitos de mar. La verdad que el tipo no era feo, pero a mí no me gustaba. Aquel año fichamos al Verdurita, integrante en la actualidad de la chirigota de los Perez, que pronto se convirtió en mi pareja de juegos y travesuras en los ensayos, motivos por los que mi padre me echó de la chirigota, mas que nada, para dar ejemplo y que los niños, sobre todo El Verdura, mejoraran su comportamiento. Mas que mejorar lo empeoró y el grupo se “amotinó” una noche: o yo volvía a la chirigota o se iban todos. Con el tiempo nos reíamos mi padre y yo recordando aquella escena, que en aquel momento me pareció una heroicidad por parte de mis compañeros y un acto valiente de amistad sin límites hacia mí. A mi padre también le gustó el detalle, ya que demostraba que además de carnaval también aprendimos valores de compañerismo por encima de todo, así que a la semana siguiente estaba ensayando de nuevo junto a mi chirigota. Marco “el gordo”, que los dos años anteriores tocó la caja con nosotros, cumplía la edad para salir en infantiles y fichó de bombo con “No correr que es peor” de Pepe Pozo. Juan Rivero dejó de escribirnos, y quedó Escolar como responsable único de componer letra y música. Este iba cortito de canto, por lo que las grabaciones las hacía el hijo pequeño de Fernando, lo que nos ayudaba también para coger el tono que mejor nos venía al estar cantado por un niño de nuestra edad, con unos registros parecidos a los nuestros. El chaval cantaba como los ángeles, y con el tiempo formó parte del grupo “maíta vende ”. Recuerdo que los nervios de cara a aquel carnaval 89 estaban a flor de piel porque Pacorro sacaba una chirigota infantil de la que mi padre hablaba maravillas, (sin haberlos escuchado), para meternos presión y así nos pusiéramos las pilas y prestásemos mas atención a las cosas. También era una forma de prepararnos por lo que pudiera pasar en el concurso y nos intentaba concienciar para que, si perdíamos, nos lo tomáramos con la máxima deportividad. Pero no fue así, y de nuevo nos hicimos con el primer premio, segundo para la chirigota de Algeciras “Venimos cubiertos”, y tercero para la chirigota de Pacorro “Salimos de lana-da”. Aquel año no había concurso infantil en Los Barrios, por falta de participación, pero fuimos como invitados a su carnaval. De nuevo otra experiencia inolvidable.

domingo, 17 de mayo de 2009

Cuentos infantiles


Aquel año fue todo mucho mas fácil para mi padre. El grupo ya tenía una base que, aunque con poca experiencia, ya conocíamos la forma de trabajar y las manías de él en los ensayos. El compartir local con la chirigota de Mariano Puig, hacía que nos fijáramos en el buen hacer de chirigoteros como el propio Mariano, que siempre nos daba sabios consejos, el tiburón, Segado, o mi admirado Pepe Pozo. Entre las incorporaciones para ese carnaval de 1988, estaban Mari Afri, mujer de marco Gabarrón, componente de mi chirigota desde el 96 y hermana del bombista y Mari Ángeles, hija de Antonio Anillo, el que fuera letrista de la chirigota de Pepe Pozo. Antes de empezar los ensayos ya habían actuado con nosotros en un homenaje que se hizo a Miguel Bao, desaparecido ese verano mientras practicaba pesca submarina. El autor seguiría siendo Juan Rivero, pero buscó colaboración en Juan Escolar, un joven poeta isleño que quería foguearse como autor de carnaval. El tipo elegido fue, por petición de los niños del grupo, el de los cuentos infantiles, un tipo que mas bien parecía de comparsa, pero que lució mucho en el teatro-cuartel del Revellín por su colorido y la gracia con que lo defendíamos los pequeños. Volvimos a repetir primer premio, de nuevo arrebatándoselo a la chirigota de Algeciras, que aquel año traía por nombre “De fresa por el carnaval”. Mi padre nos inscribió en el concurso de la localidad gaditana de Los Barrios, con la única intención de hacernos vivir una nueva experiencia, y que aprendiésemos de agrupaciones infantiles del campo de Gibraltar con mas nivel y veteranía que nosotros, además de premiarnos con un viaje que, al menos a mí, no se me olvidará nunca. En dicho concurso compartimos escenario con dos chirigotas de Algeciras, entre la que se encontraba la nombrada anteriormente, que fue segunda clasificada en nuestro certamen, una de la Línea y otra de allí de los Barrios. Cuando “cuentos infantiles” terminó su repertorio, el público asistente nos despidió con una sonora ovación levantado de sus asientos. Las demás chirigotas se querían hacer fotos con nosotros y la radio local nos entrevistó a la mayoría de los integrantes de la agrupación. Nos dieron el primer premio, y tuvimos que quedarnos un día mas para participar en la cabalgata donde desfilamos junto a las agrupaciones vencedoras en la categoría de adultos y al coro de Cádiz “Rodeo”, 3º en la final del Falla. En esos momentos con apenas 9 años, pensé que triunfar en esto del carnaval sería fácil. No tardé en darme cuenta que lo que tenía en mi cabeza no eran mas que cuentos infantiles.

jueves, 14 de mayo de 2009

Los diminutos

Bueno, ya que la cosa esta un poco “parailla”, las noticias carnaválicas son pocas y las que hay no son mas que rumores, voy a aprovechar para, cual popurrí incomprensible de O´donnell, contar la historia de cada una de las 25 agrupaciones en las que he participado, desde aquella chirigota infantil que sacó mi padre en el año 87 hasta la ultima agrupación nacida de las entrañas del barrio. Desgraciadamente, por lo lejano que queda en el tiempo, por la corta edad que tenía y por la mala memoria que sigo teniendo, he olvidado casi la totalidad de anécdotas y vivencias de mis primeros años en las tablas, pero haré un esfuerzo hoy e intentaré dar a conocer el alumbramiento de la primera chirigota de O´donell.

Corría el verano del 86 y mi madre no aguantaba mas mi tremenda obsesión por poner una y otra vez el repertorio de “las momias de güete” e imitar delante del televisor cada uno de los movimientos del por aquel entonces desconocido “Love de cai”. Mi padre, (único culpable de esta locura mía), tenía empleado en la empresa a Fernando, un gaditano al que le hacía mucha gracia ver al niño recitar de memoria la parodia del cuarteto de rota, y este lo convenció para que, con los niños del barrio, formase una agrupación para el carnaval 87. Mi padre no se lo pensó y lo propuso en la asociación de vecinos de la barriada, donde la idea agradó a todos. A los pocos días, en el mismo cuarto que seguimos utilizando hoy día, nos reunimos un puñado de niños para hacer una selección. Obviamente mi padre fue incapaz de decirle a ninguno que no valía, así que todos fuimos seleccionados, citándonos unos meses mas tarde para empezar con los ensayos. También trabajaba en Ceuta Pepe “el gafas”, que era componente de chirigotas como “los pollito de mi compare” o “las abejas de ruinasa”, de Juan Rivero Torrejón, y este se comprometió para que el propio Juan nos hiciera la letra, y él echaría una manilla en la dirección del grupo. Recuerdo el día que mi padre trajo el pasodoble de medida. Juan Rivero lo había grabado en la cinta de casete original del himno del Cádiz cf., previo sellado del seguro que traían aquellas cintas en la parte de abajo, con una bolita de papel metida en cada uno de los huecos. Poco a poco fuimos metiendo letras, músicas, fuimos conociendo la diferencia entre un pasodoble y un cuplé, aprendimos que el pito de carnaval no suena soplando, y lo más importante, se nos fue colando un gusanillo en lo más hondo de nuestros diminutos cuerpos que a muchos de nosotros aun nos cosquillea en el interior. A mi padre le costaba la misma vida poner orden entre aquella trupe de niños y niñas. Como era de esperar de los casi 20 niños que aparecieron el primer día solo nos quedamos 13 entre los que se encontraban Isa, hermana de Ramoncito Silva y mujer de Paco Porrúo, (actual componente de mi chirigota), Marco “el gordo”, que salió durante muchos años con las chirigotas de Pepe Pozo, o Piña, bombo de grandes comparsas como “Noches de Grecia”.
Nos presentamos con el nombre de “Los diminutos” y representábamos aquella famosa serie de dibujos animados que todos los niños de la época seguíamos. Ese fue el primer año que el concurso de carnaval se celebraba en el cuartel de Revellín y el patio de butacas se encontraba lleno hasta la bandera. Fue la primera vez que me subía a un escenario y la primera vez que ganábamos un primer premio, por delante de una chirigota algecireña de la que no recuerdo el nombre. No recuerdo absolutamente nada de los instantes previos a la actuación, pero supongo que no serian muy diferentes a los de ahora, ni recuerdo que tal salió la actuación, ni como celebramos la victoria, pero si recuerdo el final del primer pasodoble de aquella agrupación infantil de Pepe Romero: “Si yo faltara alguna vez, es culpa del bailecito que esta matando mis pies”.

viernes, 24 de abril de 2009

Hace algunos años nadie se imaginaría que el carnaval de Ceuta traspasara fronteras como hace hoy día. La calidad de nuestras agrupaciones, así como la posibilidad de ver nuestro carnaval gracias a Internet en cualquier parte del mundo, ha hecho que muchísimos foráneos incluso gente famosa del panorama nacional e internacional, como Alfredo Izquierdo, se aficionen a nuestra fiesta y se hagan seguidores incondicionales de algún que otro grupo, hasta el punto de liarse a mamporros por la chirigota de sus amores, como demuestran las imágenes que les ofrecemos a continuación:



Según los últimos rumores, esa reacción viene por una discusión anterior donde el agredido defiende a su comparsa preferida "los del 27". Al parecer, Casquero dijo en rueda de prensa que lo daría todo por que el Getafe se mantuviera en primera división y porque su comparsa del Mixto entrara en semifinales del Falla, que eso sería como tocar el cielo. Estas palabras las mal interpretó el defensor madridista Pepe, pensando que se metía con la comparsa "La risa del cielo" de la que se declara fervoroso seguidor e incluso guarda en su casa una réplica del forillo de este año con las caras de Juanito, Puskas, Dubovsky y Ramón Mendoza
Otra prueba mas de la expansión de la fiesta, se vio el día que Hristo Stoichckov me reconoció por la calle, y me dijo: "illo, hazte una foto conmigo" y se puso a cantarme un pasodoble del año de los pastores, que ha traducido al búlgaro un conocido músico de su país.
En el momento de la instantánea,
Hristo me preguntaba si Juanjo Coronado salió conmigo
el año de los payasos.

martes, 14 de abril de 2009

Estudio en el CDC (patologías carnaválicas)

Después de mi pequeño retiro en el Centro de Desintoxicación Carnavalesca en la provincia de Soria, vuelvo a asomarme a este rinconcito que ya empezaba a tener olvidado. Hoy quiero hablar de las enfermedades que produce el carnaval, donde tras un pequeño pero exhaustivo estudio, hemos descubierto diferentes tipos de patologías que derivan todas ellas en una, la grave y peligrosa Carnavalosis. Los factores más comunes que las causan pueden ser ambientales, infecciosos o genéticos.
El foco infeccioso donde puedes infectarte o contaminarte de algunos de los microorganismos que la originan, es sin lugar a dudas el lugar donde se acumula, genera o reproduce el mismo. Para que todos nos entendamos, un local de ensayo de una agrupación infectada es un peligroso foco infeccioso, pero claro, ensayos generales, actos carnaválicos, y por supuesto el concurso al estar minado por portadores de virus o bacterias contaminantes, se convierten en lugares altamente nocivos. Los individuos carentes de personalidad propia son más vulnerables al germen, por lo que son propensos a contraer dolencias del tipo al que nos referimos. Los síntomas que evidencian el contagio son claros: amnesia intencionada ya que se olvidan de quienes fueron y de donde vienen, complejo de superioridad, síntoma que aflora de forma inconsciente, donde su cerebro actúa sobrevalorando sus habilidades de forma exagerada en detrimento de las del resto, narcisismo, también llamado ‘yoismo’, (yo canto, yo escribo, yo, yo, yo…), personalidad múltiple señal reveladora que suele darse en los foros de carnaval, y persecution complex donde el individuo ve conspiraciones contra él en cualquier lugar y cree que es objeto de persecuciones por parte de enemigos imaginarios. Este tipo de enfermos suelen negar su afección e intentan convencer al resto de que su salud es inmejorable.
El consumo de cannabis y/o alcohol no es un tratamiento fiable para erradicarla, ya que en algunos casos solo disminuye los síntomas temporalmente mientras dura el efecto y en otros lo multiplica considerablemente. Lo más efectivo para acabar con ella es la cura de humildad, fármaco natural recomendable para todos los que estamos expuestos a este virus dañino que puede acabar con la especie.

lunes, 9 de marzo de 2009

¡¡Alto a la guardia civil!!

Nadie se lo esperaba, pero la polémica ha saltado. Ayer me quedé con cara de colibrí disecado leyendo un artículo que firma la AUGC ( Asociación Unificada de Guardias Civiles). En dicho artículo se acusa al cuarteto “Del cielo al infierno” de apropiarse , según dicen “del uniforme y del tricornio de Guardia Civil para hacer reír a los presentes sin importarles lo que representa para los ciudadanos decentes y para los que tenemos el honor de vestirlo con la dignidad y con la lealtad que caracteriza a la Guardia Civil y los guardias civiles”. Ya mismo no podremos disfrazarnos ni de rinoceronte de Sumatra, no se nos vaya a echar encima la protectora de animales.
Yo me pongo el mono de pintor cada mañana con la misma dignidad y honor que ellos el uniforme y el tricornio, y no me molestaría que un grupo salga disfrazado de ello, ni pondría el grito en el cielo si para hacer reír parodian a un grupo de pintores flojos…sencillamente no me daría por aludido. Hablan de que no ha importado lo que representan para los ciudadanos decentes, y para mi, ciudadano decente, representa un cuerpo represivo militar y lo demuestran con su actitud intolerante ante este caso. El cuarteto no ha insultado, el cuarteto ha parodiado desde el respeto y la gracia una situación (posiblemente de forma exagerada para conseguir la risa) cotidiana, que se da a diario en nuestra frontera con el país vecino. Pero ellos la tachan de vergonzante, insultante, desmoralizante, humillante…y la comparan con el tristemente famoso caso de “los polluelos” cuando ni por un asomo tiene comparación, quizás lo hagan buscando esa “fama” y ocupar portadas en prensa como pasó aquel carnaval 2006 o sencillamente aún creen que están en aquellos tiempos dónde los únicos con derecho a humillar, desmoralizar, insultar, avergonzar…eran ellos, cuando en sus cuarteles morían tantos sueños de libertad, esa libertad que nos ampara hoy y que uno de ellos nos quiso segar aquel 23-F . Yo también conozco a algún guardia y ante esos que “socorren a los ciudadanos, los que atienden a los inmigrantes cuando llegan exhaustos a las playas; a esos que pierden la vida en los controles” me quito el sombrero. Ante este individuo que quiere denunciar al cuarteto…me río, como espero que se ría el juez.

sábado, 7 de marzo de 2009

Adiós a otro padre

Ayer no me apetecía escribir...hoy tampoco, pero quiero hacerlo, necesito hacerlo. Ayer se nos marchó otro grande de la fiesta, un artista de los que no abundan en esta tierra, Don Francisco Pino Martell, el padre de mi hermano. Un hombre artífice de un trabajo desconocido por muchos carnavaleros, pero que ha hecho posible con sus manos que mi agrupación y muchas otras luzcan sobre las tablas del teatro atrezzos y complementos espectaculares. Ayer sus manos de artistas se apagaron, se paró su corazón como se encogió el de cada uno de los miembros de la agrupación de O´donell. Hoy nos hemos despedido todos de él y yo, personalmente, le he pedido en voz bajita, que le de un beso a mi padre, que le cuente lo unidos que su hijo y yo estamos, y seguiremos, lo que su hijo me quiere, lo que yo quiero a su hijo.
Ahora, cada año por febrero, nos acordaremos mas que nunca de ellos, de lo que lucharon por su chirigota de O´donnell, sabiendo que los dos, junto al padre de otro pilar del grupo, Nini, se sentarán en ese palco del cielo con una copa en la mano para ver lo que sus niños sacan en carnaval. Desde aquí y de todo corazón, un beso enorme a una familia que siento como mía, a Encarna, a Mabel, a Miguel y por su puesto a Pino y Belén. Os quiero mucho.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Homenaje a Pepe Romero

Aunque la caballa se quemara el pasado domingo, aunque la cuaresma haya entrado a codazos en esta semana, el carnaval no acaba. El concurso pasó, la guerra llegó a su fin, los premios se otorgaron como mejor le pareció al jurado, y se llevaron el gato al agua en la modalidad de chirigotas: “los reyes del tatachan”, de mi amigo Alberto, “frente atlético”, de los hermanos Pérez y “los muertos de Ceuta”, del gallareta que esto escribe; en comparsa…sin sorpresas, lo que ya se esperaba desde hace algún tiempo: “la risa del cielo” de Pepe Baglietto, seguidos por “los del 27” de Paquito Sánchez , y “doña cuaresma” de Perico y mía. Merecidamente o no, ya que el libro de los gustos esta sin escribir,(y el del mal gusto también), así quedó la clasificación. Del público del concurso mejor ni hablo…prefiero la calle, lo que se vive una vez cerradas las cortinas, celebrados los triunfos o lloradas las derrotas, prefiero a ese público agradecido, ese público que no guarda cola, pero que espera de pié, pasando frío frente a un tablao de mierda a que le cantemos cuatro pamplinas con las gargantas ya reventadas de tanta calle, borracheras y actuaciones…ese es el verdadero carnaval. Y ese es el que no termina aún, porque el próximo sábado se celebra el IV Memorial Pepe Romero en la barriada O´donell. Merecido homenaje el que cada año le dan sus vecinos, sus amigos, la gente del carnaval. Aun con sus rencillas, sus guerras e historias, los carnavaleros no han olvidado la lucha de este hombre, de mi padre, trabajando y batallando con sus niños, para que la cantera siguiera dando frutos…y dio frutos…¡¡vaya si los dio!! El carnaval le debe mucho a mi padre y ahora, aunque tarde, le reconocen su labor, muchos de corazón, otros para sacar provecho…él sabrá diferenciar a unos de otros.
No quisiera terminar sin acordarme de un amigo, de un compañero…de mi hermano Paco Pino… desde aquí y de todo corazón le mando mucho animo y mucha fuerza en estos momentos tan duros. Un beso muy fuerte hermano.